En esta edición de Agenda Abierta analizamos una Argentina atravesada por una paradoja cada vez más evidente: mientras algunos indicadores intentan mostrar estabilidad, la vida cotidiana continúa deteriorándose. Inflación, pérdida del poder adquisitivo, endeudamiento familiar, caída del consumo, recesión, servicios públicos y alquileres forman parte de un escenario que definimos como un orden frágil: una estabilidad aparente sostenida sobre crecientes tensiones económicas y sociales.
También analizamos las contradicciones del programa económico y una tensión que comienza a aparecer dentro del propio Gobierno: pragmatismo versus dogmatismo. ¿Puede sostenerse indefinidamente una economía basada en el ajuste? ¿Puede recuperarse la actividad sin desarrollo productivo, inversión y una distribución más equilibrada de la riqueza? Luego ampliamos la mirada hacia el escenario internacional.
El mundo avanza hacia una multipolaridad cada vez más conflictiva, atravesada por guerras, sanciones económicas, competencia tecnológica, disputas por la energía y los alimentos y un creciente debilitamiento de las instituciones internacionales.
Analizamos el crecimiento de los BRICS, el papel estratégico de India, China y Rusia y las oportunidades que Argentina pierde al permanecer fuera de esos espacios de cooperación y negociación internacional. Finalmente miramos el mundo desde nuestro propio lugar.
Argentina y Suramérica poseen alimentos, agua, energía, minerales estratégicos, litio, petróleo, capacidades científicas y tecnológicas y una ubicación geopolítica excepcional. Pero poseer recursos no significa necesariamente poseer poder. Por eso proponemos recuperar un concepto central: la soberanía decisional, entendida como la capacidad de decidir qué hacer con nuestros recursos, con quién relacionarnos y bajo qué condiciones. No se trata de reemplazar una dependencia por otra, sino de construir autonomía. Aprender de todos.
Negociar con todos. Subordinarse a nadie. Porque en un mundo cada vez más incierto, la verdadera soberanía comienza por recuperar la capacidad de decidir.
